El Yo empieza con el átomo permanente del ser, la causa de la que procede el efecto. Llamamos a esta causa el YO SOY EL QUE YO SOY, la Presencia del YO SOY, o la Presencia YO SOY.

Este Yo verdadero se puede observar puesto en relación con el yo que evoluciona, en una gráfica que se denomina la gráfica del Yo Divino. Esta ilustración aclara muchas de las verdades cósmicas que han descubierto los grandes místicos de Oriente y Occidente. La gráfica tiene tres partes y, en cierto sentido, se la podría llamar la trinidad de tu identidad.

En primer lugar, vemos la figura superior, que es una esfera de luz llamada la ‘Presencia YO SOY’. Para los hindúes, se trata de Brahma. Los budistas la llaman el Darmakaya, mientras que los cristianos la consideran el Dios Padre. Es el espíritu de Dios individualizado para cada persona. Tu Presencia YO SOY está rodeada de siete esferas concéntricas que conforman tu cuerpo causal. Estas esferas de energía espiritual palpitante contienen el registro de todas tus buenas obras. Son lo que podríamos llamar tu cuenta bancaria cósmica.
Tu cuerpo causal tiene esferas de conciencia cósmica: siete planos del cielo, siete esferas de conciencia que corresponden a los siete poderosos Elohim, los siete arcángeles, los siete días de la creación y los siete rayos de colores emitidos desde la luz blanca que es la persona y el principio del Padre o Brahma o el YO SOY EL QUE YO SOY. Estos siete caminos se traducen en siete senderos que conducen de regreso a la Fuente, y los Señores de los siete rayos son maestros ascendidos que instruyen a los buscadores acerca de esos senderos. Tu Presencia YO SOY forma parte de tu ser ahora mismo; no se ha quitado, no está separada de ti en el tiempo y el espacio. La única separación que tienes del YO SOY EL QUE YO SOY es tu propia conciencia humana, tu sensación de limitación y la acumulación de vibraciones de esta y de vidas pasadas, que son inferiores a las cualidades más elevadas de tu Yo verdadero.

Entre la esfera de luz de arriba y el alma que evoluciona abajo se encuentra la conciencia del Mediador, que es esa porción del Yo capaz de traducir para el alma imperfecta algo de la perfección del YO SOY EL QUE YO SOY. Es esa parte de tu ser que es lo bastante verdadera como para estar en la Presencia santa de Dios.

Llamamos a este mediador el Yo Superior, el Cuerpo Mental Superior, el Yo verdadero o el Santo Yo Crístico. Los místicos cristianos a veces se refirieron al Mediador como ‘el hombre interno del corazón'.

Es el Yo en el que te estás convirtiendo mediante tu evolución, mediante todas tus experiencias en el tiempo y el espacio. Según cuál sea tu tradición espiritual, puedes considerar a este Mediador tu principal ángel de la guarda, tu gurú interno (Yo Superior o Atmán), la voz de la conciencia, y, en cualquier caso, tu amigo más querido. Lo que la gráfica de tu Yo Divino muestra es que cada uno de nosotros está destinado a ser uno con ese Ser, ya lo llamemos el Cristo, el Buda, el Tao o el Atmán.



Tu alma está evolucionando en el sendero espiritual en el tiempo y el espacio. Es esa parte de ti que es mortal, pero que puede volverse inmortal. La llama violeta aparece en la gráfica de la Presencia a tu alrededor. Es una energía de alta frecuencia del perdón. Es una alquimia espiritual.

En torno a la llama violeta está la protectora luz blanca de Dios conocida como el tubo de luz. Nos valemos de la ciencia de la Palabra hablada para invocar ese tubo de luz como una protección, que sella nuestra aura y nuestros chakras del gran peso de la oscuridad que hay sobre el planeta.

Esta llama trina infunde conciencia a nuestro ser. La llama trina es lo que nos diferencia de los animales. Nosotros somos hijos e hijas de Dios y niños de la Luz. Dios nos ha dado esa chispa de sí mismo.

Ese haz de luz blanca que desciende desde la Presencia YO SOY a través del Santo Ser Crístico hasta la figura inferior de la gráfica es el cordón cristalino (a veces conocido como el cordón plateado). Es el ‘cordón umbilical’, la cuerda de salvamento que te une al Espíritu.

Tu cordón cristalino también alimenta esa llama de Dios, especial y radiante, que se halla oculta en la cámara secreta de tu corazón. Es la llama trina –llamada ‘trina’ porque engendra los atributos principales del Espíritu: poder, sabiduría y amor.

Es una llama espiritual muy real que mide 1/16 de una pulgada (1,5 mm), anclada en el cuerpo físico en la zona del corazón. Es una chispa de fuego sagrado que Dios ha transmitido de Su corazón al tuyo.

El Upanishad Hindú Katha se refiere a la chispa divina como ‘la luz del Espíritu’ que se conecta en el ‘alto lugar sagrado del corazón’. La chispa divina reside donde el Gurú Sri Sikh Granth Sahib refiere como Sach Khand, la cámara secreta del corazón.

El maestro ascendido Saint Germain patrocina una orden espiritual universal llamada Fraternidad de los Guardianes de la Llama®. Los Guardianes de la Llama se comprometen a mantener esta llama de la vida que arde en el altar de su corazón. Se ocupan de esta llama protegiendo y defendiendo los principios de libertad y el carácter sagrado de la vida, y extendiendo la llama a otros individuos que no saben que tienen una chispa divina.

EL objetivo de la evolución de tu alma en la Tierra es crecer en automaestría, saldar tu karma, llevar a cabo tu misión en la Tierra y ascender en la Luz. El fin de todas tus encarnaciones es convertirte en tu Yo verdadero, de manera que puedas regresar a las dimensiones espirituales que son tu verdadero hogar. Al poner la atención en tu sendero espiritual, las tres figuras de la gráfica –actualmente separadas a causa de un estado de conciencia limitado— algún día pasarán a ser una sola. Tú también puedes alcanzar la unión con Dios.